Sin darse cuenta contó sus preocupaciones y las agrupó como constelaciones en su cara.
Se sentó a hablar sobre ese sentimiento de soledad con alguien más que lo entiende, y de cómo el mundo a lo mejor sólo es un granito de arena con un poco de agua y sol, También habló del silencio. "Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo." Descubrió que para arrugar la frente se usan cuarenta músculos y para sonreír sólo quince.
Antes de este día se sentía un poco en piloto automático, lo bueno es que sabe que en piloto automático es imposible aterrizar, ahora cambió de nave y vuela en la canasta de un globo que flota en lugar de luchar contra el viento para mantenerse en el aire, tampoco necesita tantos instrumentos de navegación como antes, sólo unos sacos de arena que se vacían para subir más alto, también tiene un saco de preguntas listas para lanzarte.
Los muertos llegaron a su conciencia por falta de aire, lo bueno es que ahí están más cerca, le gustaría que le contaran cosas porque a muchos no los conoció bien, pero están enojados porque no hay nada de comer, hay días en que se quiere mudar a donde las plantas suenan como lluvia y encuentra zarzamoras en los arboles y no en frascos y tés, sabe que allá le esperan espantos igual que aquí, lo bueno es que hay espantos que hacen reír.
Cada semana encuentra una pequeña obsesión, puede ser cualquier cosa, la semana pasada fueron los rehiletes, la antepasada los cangrejos ermitaños, esta semana son los témpanos de hielo, les dice así porque icebergs suena frío y trágico, hoy es un tempano, pueden viajar kilómetros y kilómetros por debajo del mar, dejando pedacitos de ellos por ahí, a veces se atascan en las rocas del fondo, el siente frío, pero poco a poco se irá diluyendo en agua de mar.
A veces se siente lleno de arena y a veces lleno de agua salada.
Ya huele a muerto, lo bueno es que es el olor que aunque esté muerto no huele tan mal, alguien escribió que probamos que el mundo existe porque nos morimos en el, hay veces que ya no sabe que es real y que no, el mar se ve muerto desde arriba pero no deja de pensar en el.
Por más que vueles alto no se pueden tocar las nubes, siempre hay un vidrio grueso con unas gotas distraídas que se quedaron pegadas antes de despegar, fue a un lugar donde hace frío en verano y ahora regresa al verano con calor donde ya no escucha trenes en sus sueños, también tomó un baño para quitarse un poco el olor a galaxias.
Extrañar te hace subir muy alto y también ir a tantos lugares, hay muchas formas de regresar, cuando despierta, hay veces que regresa a un lugar donde no quiere estar, como hoy que despertó en un lugar lleno de gente y sentado en un banco de madera.
Quisiera que alguien le enseñara a teletransportarse y expandirse por todas partes y alcanzar todo, entenderlo todo y que no se pierda de nada y que tú siempre estés cerca y que ella no se vaya nunca.
Pero teletransportarse y expandirse es muy peligroso y no está seguro si se puede hacer.
Cómo cuando alguien se va para nunca regresar, como las personas que iban en ese avión sobre el Atlántico, quizás se fueron a un lugar mejor, donde no necesitan aviones para cruzar el mar
¿A dónde se fueron?
En algunas ocasiones sólo quiere irse para regresar.
Qué bonito es regresar.










